miércoles, 18 de enero de 2012

Paloma (Capítulo 2)

- Che, que calor que hace, esto es insoportable.
- Y si, que esperabas, que se ponga a nevar? Es verano, en verano hace calor.
- Si, ya se que hace calor, genio, pero esto es insoportable. Sería lo mejor del mundo vivir en una sociedad donde podamos salir desnudos a la calle, sin preocuparnos, y que nadie nos diga nada ni nos mire raro.
- Y que pasa si justo pasa una mina que te parece atractiva y te calentás? Justo vos, que sos lo más tímido del mundo. Al otro día saldrías a la calle como si fueras una mujer árabe, cubriéndote hasta las uñas, para que no te vean.
- Y bueno, pero que se yo, hace calor, me gusta quejarme cada tanto.

El y Fernando siguieron caminando por Avenida Santa Fe. Maximiliano miró a La Rural, frunció el ceño un poco, y trató de olvidarse de lo que se le venía a la cabeza cada vez que pasaba por ahí.
Fernando lo miró, y adivinó que era lo que le pasaba a su amigo. Recordó que se estaba por cumplir un año desde que Paloma lo había dejado.

- Che, Maxi, me contás como fue lo que le pasó a Tanguito? La otra vez me acordé y quería que me cuentes, vos que sabés algo de eso.

Y Maximiliano habló, y habló de Tanguito. Su amigo lo conocía muy bien, y sabía que hablar de música lo ayudaba a sentirse mejor. Fernando lo escuchaba, asentía, y aprovechaba para culturizarse un poco mientras ayudaba a su amigo a salir del bajón.

- ... y sabías que, el tiempito antes de que se muera, anduvo frecuentando Plaza Francia? Se sentaba con la guitarra y algunos amigas, o amigos y se ponían a tocar canciones de Donovan, o temas de la primera época de los Beatles, cuando la Beatlemanía estaba allá arriba. Después, bueno, pasó lo que todos sabemos. Yo me inclino porque, lamentablemente, estaba tan hecho mierda que se cayó, quemadisimo, a las vías. Aunque dicen que pudo haber sido un suicidio, un asesinato por un ajuste de cuentas... En fin, una lástima.

Mala decisión. A Maxi lo ponía mal hablar de la muerte de Tanguito. Bah, de cualquiera de sus ídolos, en realidad.

- Sabés porqué me vine a Capital? Estaba cansado del interior. No había alternativas de nada, la gente era monótona... y nunca compartí ambiciones con nadie. Todos querían ser abogados, doctores, contadores... y yo no tengo problema con eso, pero no es lo que yo persigo, no se. Quiero ser alguien, me entendés? O sea, todo bien con las expectativas de vida de los demás, pero yo no quiero pasar desapercibido, no quiero que la ultima persona que me recuerde sea mi nieto, o mi bisnieto... porque vos te pusiste a pensar alguna vez en tu tatarabuelo? Poca gente lo hace, generalmente porque tienen cosas que los destacaron, tal vez alguna anécdota familiar... pero es muy poca la gente así. Quiero escribir libros, quiero grabar discos, quiero cambiar la vida de alguien, quiero que alguien me recuerde como alguien que tuvo algún tipo de influencia en su vida, así como tantos influyeron en la mía.
- Es mucho lo que te proponés, Maxi.
- Quiero ser John Lennon, Fer. Bueno, no se si tanto por la parte política... Quiero ser Charly. Quiero llegar a todos, quiero dejar mi marca en este mundo, me da mucho miedo ser solamente una tumba en el cementerio, que en algún momento va a tener que ser desalojada por falta de manutención, o algo así. Y no es que quiero ser conocido para que gente me quiera, o tener plata, o, no se, tener mil fans o un millón de amigos. Quiero dar mi mensaje, no quiero que mi voz se pierda en el viento, hermano.
- Va a ser complicado.
- Tengo la vida para probar.

Y siguieron caminando por Santa Fe.

1 comentario:

Die dijo...

Quiero amar y ser amado, quiero sonreírle a alguien en la calle y que me devuelva la sonrisa, quiero servir como fuente de inspiración (de cualquier tipo) a alguna, aunque sea una persona; quiero ser yo, disfrutando de lo que más disfruto, haciendo lo que mejor hago, sintiendo como siento, sin tener que preocuparme en ningún momento por billetes o prejuicios.
Quiero, quiero, quiero.

(Me gusta me gusta! Que no decaiga que cuando vuelva de la costa quiero el 3)