miércoles, 27 de junio de 2012

Leer en voz alta.

Intenté cortándome el pelo como si estuvieramos en verano, donde la abundancia sofoca.
Intenté teñírmelo de azul, verde, rojo y francia.
Intenté mandandote flores a tu casa, a tu trabajo, y a la casa de tu editor.
Intenté escribiendo versos con catorce, diez y ocho sílabas.
Intenté inventar un idioma del cual te mandé las claves, para poder escribirte más versos y ver si eso te despertaba.
Intenté adivinar los lugares donde estaban los cantantes que te gustaban para arreglarte encuentros con ellos.
Intenté probar a amarte un poco más fuerte.
Intenté besarte mejor.
Intenté cantar más afinado.
Intenté peinarme mas delicadamente.
Intenté motivarte comprándote lápices HB.
Intenté dejar de asustarme con las películas del cine.
Intenté mostrarme más valiente.
Intenté ser el Quijote.
Intenté derribar a la culpa.
Intenté dejar de fumar cigarros rubios.

Pero justo cuando logré que escribieras sobre mí, fue porque estabas triste de lo mal que hacía las cosas.

sábado, 23 de junio de 2012

Anatomía, Tomo 8: Cuerdas vocales.

Tu voz.

Estabas enfrente mío, charlabas sobre gente que no conozco y lugares en los que no te encontré; yo te escuchaba. Cada palabra era una caricia, cada frase era un beso. La miel era vulgar y así los demás. Eran canciones eso que decías, eso que sin querer rimaba? Si? No? No se. Tu boca se movía a la par del sonido, tus ojos y manos acompañaban la expresión, la expresión acompañaba a tus ojos y manos, moviendose y corriendo el aire que estaba en su camino, se corría completamente y dos tres cua-. Una de tus risas descolgaba las telarañas del silencio y un y dos y un dos tres. Mientras tanto, el sol se divertía jugando con la luminosidad de tu pelo, alumbrándolo y aclarando su color cuando sus rayos pegaban sobre el. Y cada tanto reías. Disculpame, me tengo que bajar. Y cada tanto reías.

Ese día estabas tan linda que pude seguir escribiendo sobre vos aún cuando ya me había bajado.

viernes, 22 de junio de 2012

El Libro de los Entes. -Entes y sustantivos que cobraron vida- : Sombras

Una sombra se despertó, se vistió y caminó por un par de cuadras hacia la Torre Eiffel. Se tropezó con una princesa que alguna vez tomó el té con el amor de su vida en Indonesia y luego de pedirle perdón, dió tres pasos hacia atrás y empezó a caminar hacia adelante en busca de su sombra más amiga, Ertas. Pero también se tropezó con Ertas, por lo cual ambos dieron los correspondientes pasos hacia atrás pero cuando dieron el tercer paso se encontraban uno en el barrio de Banfield y el otro en Roma, cerca cerca de un puente muy lindo.
Entonces, la sombra se dio cuenta de que si con tan pocos pasos se distanciaba tanto de Ertas, la calidad de su amistad no era tan fuerte como parecía.

domingo, 17 de junio de 2012

Escrito a una chica que podés ser vos, o no, eso es elección tuya.

Voy a darte tres besos,
Uno para despertarte, y otros dos para llenarte
El alma y el cuerpo de caricias.

Vas a darme otros cuantos,
Dos en el cuello y otros muchos en el pecho
Para poder despertarme el alma.

Te voy a sujetar la mano y te voy a llevar al fondo
de las cosas, para luego encerrarnos
y no salir hasta que terminemos de amar (nos)
De una vez por todas, de una vez por todas.

Dame otro golpe de tus labios en los míos,
Entreguemos presión a nuestros cuerpos, que sea todo apresurado,
Tenemos tiempo, pero hagamos fuego con fricción.

Podría contarte todo lo que pienso,
Podría decirte muchas cosas al oído, y
También podría decirte todas las cosas a la boca.

Te voy a sujetar la mano y te voy a llevar al fondo
de las cosas, para luego encerrarnos
y no salir hasta que terminemos de amar
De una vez por todas, de una vez por todas.

Rayate vos tambien, vagamente entrá
En la onda de entregar (te)
A mi, de recibir mi entrega.

Y las mentiras se fueron de nuestras bocas
Hablemos claros, que tu lengua entre
En confianza, quiero otro beso, y muchos más.