miércoles, 27 de junio de 2012

Leer en voz alta.

Intenté cortándome el pelo como si estuvieramos en verano, donde la abundancia sofoca.
Intenté teñírmelo de azul, verde, rojo y francia.
Intenté mandandote flores a tu casa, a tu trabajo, y a la casa de tu editor.
Intenté escribiendo versos con catorce, diez y ocho sílabas.
Intenté inventar un idioma del cual te mandé las claves, para poder escribirte más versos y ver si eso te despertaba.
Intenté adivinar los lugares donde estaban los cantantes que te gustaban para arreglarte encuentros con ellos.
Intenté probar a amarte un poco más fuerte.
Intenté besarte mejor.
Intenté cantar más afinado.
Intenté peinarme mas delicadamente.
Intenté motivarte comprándote lápices HB.
Intenté dejar de asustarme con las películas del cine.
Intenté mostrarme más valiente.
Intenté ser el Quijote.
Intenté derribar a la culpa.
Intenté dejar de fumar cigarros rubios.

Pero justo cuando logré que escribieras sobre mí, fue porque estabas triste de lo mal que hacía las cosas.

1 comentario:

Die dijo...

me da tristeza y lindura.