sábado, 1 de septiembre de 2012

Para quien canto yo entonces? (Preludio al capítulo 5)

Las cosas tienen que terminar eventualmente. Conocer gente nueva es algo necesario, nutrirse de voces nuevas que irán a parar a los sueños. Pero hay momentos y momentos. Podrías leer el mismo libro todo el tiempo. Pero convengamos: hay momentos en los que queremos una rutina. Algo a que aferrarnos en estos endiablados momentos llenos de vacíos y espacios creados con paper liquid. Es cierto; no podemos exigirle a alguien que esté con uno para siempre. Pero lo que si podemos es ir con otra intención al encuentro con el otro. Alguna vez intentaste abrirte con la persona con la que iniciaste un vínculo afectivo? Eres muy hombre porque guardas tus dolores en el fondo de tu alma? Eres más fuerte por ser orgullosa y darle a tu pareja nada más que charlas sobre cosas bonitas? No, no lo son, pequeñines. Sean vulnerables. Comprometan su alma en la pareja, dejense conocer y demanden conocer! Las cosas pueden salir mal... pero también pueden salir bien. Preguntenle a Maxi.

No hay comentarios.: