domingo, 12 de enero de 2014

- los niños -

Los niños dejan las estampitas en los regazos de los pasajeros. Cada una de ellas es un pedido. Un ruego. Una plegaria. Una pequeña esperanza, una muleta que se rompe cuando pasa el proceso estampita-dinero-comida. Supieron estar acompañadas de palabras sonoras. "Se agradece una colaboración, señor, señora, señorita". Pero los niños a están muy cansados. El hambre, el frío, la tristeza, la soledad y sus padres han golpeado ya demasiado sus cuerpos pequeños con huesos de juguete que no juegan con nadie. Ahora los niños no hablas, y dejan las estampitas sobre las rodillas de la gente, esperando que puedan leer sus pensamientos. Esperando que la gente escuche un debil e infantil "Solo una moneda. Una monedita, por favor".

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