domingo, 13 de abril de 2014

- inyección -

quiero dormirme en tu tatuaje y ser la tinta que penetra tu cuerpo y vive dentro tuyo
y entrar en tu sangre y viajar en todo tu organismo
y llegar hasta la parte donde tenés el cerebro, y meterme ahí
para que sueñes conmigo y me lo cuentes sonriendo

sonriendo, como con verguenza
cada milímetro de labio pidiendole permiso al mundo, pero sin importarle del todo si le es concedido
tus dientes escondiendose como también tu mirada
besando cada pucho con cariño, aferrandote al humo
escapandote un poco de la neurosis de vivir con cada exhalación
cada pitada actuando como oxígeno
como tinta de tu vida

cada palabra bajando por la escalera que es tu pecho
búsqueda constante
excusandote de que tu material onírico me tenía como coprotagonista
donde vos me mirabas y hasta nos dabamos un beso
me contás todo esto mirando el suelo, como buscando ahí una persona que te haga señas
diciendo que sigas, que va todo bien, muy bien, genial
y nadie está ahí pero las baldosas están recién limpias, y resbalás, como con zapatos nuevos
y pensas que deberías dejar de hablar pero no podés y me contás que en el sueño nos dabamos la mano
y por supuesto que eso te dejó en silencio,
te dio verguenza,
más que el beso
aunque no existió

y yo te miré
miré tu boca con tanta pinta de estereotipo de boca de dibujito animado noventero
seria
mientras mordías tus labios, y se abrazaban tus manos
y sentado enfrente tuyo
puse mi mano derecha en mi rodilla
y me miraste
y nos miramos
y supimos que queríamos flashear a meternos en nuestros sueños juntos
y sabíamos
que iba a ser bueno